Coches contra motos
Categories: Opinión
Written By: Rafael Cerro
Los datos de la encuesta de la Fundación Mapfre sólo refrendan lo que ya sabíamos por otros estudios, pero no por ello son menos escalofriantes: los conductores de coche tienen la culpa del 70 por ciento de sus choques contra las motos. Esos accidentes tienen muchas consecuencias. Por ejemplo, que tengamos una pésima ima- gen social y la gente nos tache de locos. O que nos suban los seguros porque los acuer- dos entre compañías hacen que cada una pa- gue lo de su asegurado, y las reparaciones de motos son más onerosas, sin olvidar (toque- mos madera) los enormes gastos médicos originados por nuestras lesiones. El trabajo del Instituto de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre está avalado por la enorme cartera de clientes de la aseguradora: 759.911 pólizas, entre motos y ciclomotores. Y arroja luz sobre un montón de detalles importantes, como el perfi l del accidentado más probable: menor de 25 años, con menos de un año de experiencia y que circula el viernes con una mo- tocicleta de gran cilindrada. Ese día ocurre el 16,7 por ciento de los accidentes, frente al 9,9 por ciento de los domingos. Creo que los autores han patinado un poco con lo del tipo de moto, porque ellos mismos aseguran en el trabajo que la mayor siniestralidad se produce con motos de entre 75 y 150 centímetros cúbicos y también de entre 500 y 1.000 centímetros cúbicos. Esta última horquilla es amplísima e impide hablar de “gran cilindrada”. Estoy hasta el gorro de escuchar esta expresión a los periodistas, mis colegas. ¿Por qué dan cada domingo por la noche el número de motoristas muertos y añaden esas dos palabras aunque uno vaya en una Mobylette? ¿Han comprobado ellos que todos iban en motos grandes? Y seguro que tampoco se han parado a pensar que una 600 superdeportiva o una 125 en manos de un chaval quemado pueden ser más peligrosas que una Harley de 1.400 centímetros cúbicos, que no está hecha para correr sino para ser visto.
El siguiente punto del informe detalla que la probabilidad de sufrir un accidente de motocicleta durante el primer año de permiso de conducción es un 26% más alta que durante el segundo año. En el caso de los ciclomotores, el riesgo es un ¡35! por ciento superior durante la primera temporada. Lo intuíamos, pero está bien tenerlo confirmado para advertir a los alevines de que deben aprovechar los principios para adquirir experiencia… despacito. Y a los que somos mayores, que nadie está libre de riesgo, que no se puede bajar la guardia y que, como se detalla al principio, tú puedes ser casi infalible y ser arrollado por un coche.
NI MOTOS NI QUADS
El nuevo plan VIVE (Vehículo Innovador-Vehículo Ecológico) del ministerio de Industria permitirá sustituir unos 120.000 automóviles. El plan destinará ayudas a la adquisición de vehículos con emisiones de menos de 120 gramos de CO2 por kilómetro. Éstas consistirán en subvenciones de parte de los costes de financiación para la adquisición de coches nuevos. Muy bien, pero… ¿y las motos? Las ventas de coches cayeron un 24% en mayo. Las de motos y ciclomotores, un 33%. Por eso no necesitamos ayuda, claro. No tuvimos plan Renove, no hubo plan Prever y ahora la moto no VIVE. No importa que se pierdan puestos de trabajo en el sector de las dos ruedas. Sin contar el de los quads, que cayó casi ¡un 73 por ciento! ese mes. No es casual, porque en enero empezó a aplicarse el tipo máximo (14,75%) del nuevo impuesto a este tipo de vehículos. La Administración nos hace llegar con la boca pequeña que considera peligrosos los quads. Pues prohíbanlos o permítanlos y dejen subsistir a quienes viven de ellos.


