EL PALO DEL GALLINERO Por Rafael Cerro
Categories: Opinión
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EXISTIMOS (Y II)
Charlábamos aquí el mes pasado sobre la buena nueva de que la sociedad empieza a aceptarnos como somos, lo que nos permitiría pensar, siendo muy optimistas, que en un plazo no eterno de tiempo acabaremos pasando de minoría-marginal-cuasi peligrosa al estatus de especie protegida. Decíamos que Tráfico ha colgado de algunas carreteras (la verdad es que sólo lo he visto una vez, pero me he alegrado tanto que quiero creérmelo) un rótulo que pide que se respete a los motoristas.
Tan evidentemente necesario como decididamente inaudito para lo que estamos acostumbrados a ver. La mejora es cosa de todos: de la Administración; de una conciencia de comprensión generada por la proliferación de otra “subespecie” que conduce coches pero también “cientoveinticincos” y ahora entiende lo que sufre la otra parte; y de nosotros mismos. Tengo la impresión, que por supuesto no tiene valor estadístico, de que cada vez somos más civilizados. Es bueno que nos sintamos orgullosos de esto, pero también que reconozcamos nuestros fallos, aunque no lo hagamos públicamente para no dar ideas al enemigo. El caso es que hay mucho salvaje por ahí suelto, ¿o no es verdad? Al frente de la buena labor de la Administración está el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha dicho que las muertes de motoristas se deben “en parte” al incremento del número de motocicletas y a la “mala convivencia” con los coches, toda vez que muchas veces los conductores de automóviles “olvidan” que por las carreteras también van motocicletas. Es muy bueno que alguien que se sienta nada menos que en el consejo de ministros advierta públicamente esto. Es bueno que ya no se nos eche la culpa, al menos no la culpa de todo. El ministro ha dicho que existe un plan específico para intentar ponerle coto al problema, pero ha añadido que es necesario esperar, porque pueden pasar “meses o años” hasta que las cosas empiecen a mejorar
POR NOSOTROS, LOS QUITAMIEDOS SOBRAN SALVO CUANDO JUNTO A LA CARRETERA HAY UN PRECIPICIO DE 100 METROS. PERO PARA LOS COCHES AUMENTA LA SEGURIDAD.
. ¿Años? Esto ya asusta un poco más. ¿Años siendo masacrados como ahora? Mejor pasemos a otro asunto. Pensemos bien en esa afirmación de la “mala convivencia”, porque es certera. Dos tipos de vehículos tan diferentes nunca coexistirán de manera perfecta. Y de las bicicletas contra los coches, mejor ni hablamos: un vehículo de cuarenta kilómetros por hora y ochenta kilos de peso compartiendo asfalto con otro de una tonelada y media y ciento ochenta por hora. Imposible. Sus accidentes, seguramente, serán más culpa de las circunstancias que de uno u otro usuario de la vía. Nuestra situación nunca será ideal. No sé si habéis reparado en el porqué pensando, por ejemplo, en los guardarraíles. Está muy bien que vayan retirando los postes cortantes, pero el quitamiedos sigue siendo, y seguirá siendo siempre, una trampa mortífera para el motorista. Por nosotros, los quitamiedos sobran salvo cuando junto a la carretera hay un precipicio de cien metros. Preferimos salir disparados sin saber con qué vamos a chocar antes que empotrarnos contra una barrera metálica. Pero para los coches el guardarraíl aumenta la seguridad. ¿Cuál es el problema? Que los autos son mayoría. Aplastante.

Octubre 30th, 2008 at 15:25
Es que los moteros somos pocos y ya se sabe, unos macarras a los que solo se cita en los medios antes del gran premio de turno, donde salen haciendo caballitos y quemando rueda. Las carreteras se hacen SOLO PARA LOS 4 RUEDAS y a los 2 ruedas (moteros y ciclistas) que les den mucho ….
En fin ….
La solución supongo que es guardarrailes de doble bionda, para en caso de caida el cuerpo del pobre motero-ciclista no choque con esos temibles postes. Aunque de todas maneras, pegarse una buena leche contra un cacho de mtal no es nada tranquilizador