Indianapolis Motor Speedway
Categories: Moto GP EEUU
Written By: Redaccion
El campeonato del mundo de Moto GP llega por fin a Indianapolis, posiblemente el circuito de velocidad más mítico del mundo que por el contrario a lo que muchos puedan pensar, solo ha acogido una carrera de motocicletas anterior a la que se llevará a cabo este próximo fin de semana.
Historia de Indianapolis
La carrera predecesora a la de Moto GP fué hace casi 100 años; fue en 1909 y estuvo a punto de cancelarse por problemas con las condiciones del asfalto. En esa época las calles de Indiana no estaban pavimentadas, y la falta de experiencia hicieron que la superficie se construyera con un material poco adecuado, especialmente teniendo en cuenta las temperaturas del verano.
La primera sesión de entrenamientos, prevista para el jueves 12 de agosto, fue cancelada, después de que Ed Lingenfelder, un corredor californiano, señalara que la pista tenía demasiadas piedras para correr con seguridad. Los cambios de última hora hicieron posible que se celebrara el entrenamiento el viernes 13, pero quizás la mala suerte atribuida a esta fecha provenga ya de esa atropellada jornada, `bendecida´ además con una fuerte tormenta que descargó durante horas. Los eventos programados para el sábado se trasladaron al lunes tras la inevitable revisión del calendario.
La decisión final fue correr diez vueltas, 25 millas, y los pilotos compitieron a bordo de motocicletas Indian, Reading Standard, Harley Davidson, NSU, Thor, Excelsior, Merkel y Peugeot. No había motos Yamaha en pista pero sí un corredor cuyo concepto del espectáculo podría asemejarse –salvando las distancias- al de la estrella de MotoGP Valentino Rossi. A pesar de sus raíces canadienses, Jake de Rosier llevaba una bandera norteamericana cosida a la parte trasera de su vestuario y completaba el atuendo con unos flamantes calcetines de color rojo.

El quinto evento de esa primera cita en Indianápolis fue una carrera a cuatro vueltas que sólo tuvo a tres pilotos en pista y se convirtió en un duelo Lingenfelder-De Rosier tras la retirada del corredor Charlie Merz. La pareja luchó codo a codo desde la primera vuelta pero De Rosier acabó su andadura con una aparatosa caída y Lingenfelder terminó cruzando la meta como ganador tras completar las dos últimas vueltas a una velocidad media de 55,23 mph (casi 89 kms/h).
La última carrera de ese fin de semana –y la última sobre dos ruedas hasta la fecha- tuvo a cuatro pilotos en pista y la prueba se disputó a cuatro vueltas. Erwin G. Baker, más tarde conocido por su velocidad y sus hazañas con el apodo de `Cannonball´, se adjudicó el triunfo. Los oficiales de la FAM cancelaron la última prueba prevista inicialmente. El posterior deterioramiento de la pista provocado por las carreras automovilísticas llevó a la cancelación de toda prueba hasta que se rehiciera la superficie. Aunque los acontecimientos de 1909 estuvieron lejos de ser un éxito rotundo, sí fueron el preámbulo de una significativa parte de la historia de Indianápolis: Para acondicionar la nueva superficie de la pista se utilizaron 3,2 millones de ladrillos, (bricks, en inglés) dando lugar al famoso nombre con que se conoce aún hoy al circuito, el `Brickyard ´, y a la línea de meta trazada con ese mismo material y que, como una reminiscencia del pasado, aún da carácter en la actualidad al legendario trazado de Indianápolis.
El circuito en la actualidad
Actualmente y después de 100 años en circuito ha cambiado mucho y después de disputarse en el multitud de carreras que lo han convertido en un mito de la velocidad; en Indianapolis Motor Speedway es un recinto muy ámplio dedicado en su totalidad a la competición de vehículos a motor, aunque no es hasta este fin de semana cuando vuelven las 2 ruedas a Indianápolis. Vamos a echar un vistazo a trazado por el que correran las motos de MotoGP:
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